Ser Reserva de la Biosfera

Ser Reserva de la Biosfera es más que tener un nombre, ser Reserva de la Biosfera significa asumir un compromiso de conciliación de la conservación del patrimonio natural y cultural, el desarrollo económico y la participación de la población local en todas las cuestiones.

Ser Reserva de la Biosfera significa desarrollar una función que la UNESCO otorga a territorios con altos valores naturales y culturales, y es ser un “Laboratorio de Sostenibilidad”.

Así, las Reservas de la Biosfera deben integrar tres funciones principales

  • conservación de los recursos naturales y culturales
  • desarrollo humano y socioeconómico
  • apoyo logístico (en investigación, aprendizaje, intercambio y comunicación)

y diferenciar dentro de su territorio 3 zonas:

  • Zona núcleo: Deben ser espacios naturales protegidos y su destino principal debe ser la conservación de la biodiversidad.
  • Zona tampón: Son zonas que rodean a las zonas núcleo en las que el desarrollo económico debe ser compatible con la conservación que necesitan las zonas núcleo.
  • Zona de transición: Es el espacio que rodea a las otras dos zonas y donde están los núcleos de población. Su existencia debe permitir e incentivar el desarrollo económico para la mejora del bienestar de la población aprovechando los recursos y potenciales de la Reserva de modo sostenible.

Finalmente, la gestión de las Reservas de la Biosfera se apoya en tres pilares fundamentales: la presencia de un órgano de gestión, la disponibilidad de un instrumento estratégico que defina su política y sus prioridades de acción y la participación de sus habitantes.

Las Reservas de la Biosfera están reconocidas internacionalmente y aunque no están protegidas por ningún tratado internacional sí mantienen una estrecha relación entre ellas, formando la Red Mundial de Reservas de Biosfera (RMRB) en las que se cuenta con más de 650 reservas de la biosfera en 120 países diferentes. En el estado español existe la Red Española de Reservas de la Biosfera de la que la RBALE forma parte y que cuenta ya con alrededor de 50 espacios declarados en red.


La gestión de la Reserva de la Biosfera es compartida. Se han creado tres órganos que de alguna manera representen los intereses y capacidades de las diferentes partes fundamentales en un espacio declarado: los entes de administración a través del Consorcio, la población local a través del Consejo de Participación y el mundo ligado al estudio, formación y divulgación científica a través de un Comité Científico.

La Reserva de la Biosfera de Ancares Leoneses cuenta actualmente con un Plan Estratégico y un Plan de Acción 2011-2013 (el Plan de Acción 2014-2016 está en fase de borrador) que marca el camino que debe seguir esta para cumplir con sus objetivos de desarrollo sostenible.

La elaboración de estos documentos ha sido tarea de la población local, que acompañada por un equipo técnico ha volcado su visión del territorio en ellos, en primer lugar en un diagnóstico participado que ha fructificado tras ser integrado con un diagnóstico técnico en:

Leer más: La Estrategia

En este dossier podrás entender el puzzle de visiones, proyectos y desarrollo de la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses.

Leer más: El Trabajo de la RBALE de un vistazo