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El rico patrimonio cultural de la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses, te sorprenderá. Desde vestigios rupestres de Edad del Bronce, como el conjunto de Peña Piñera, o de época romana en sus Médulas de la Leitosa, hasta señales más recientes como la línea de baldes de carbón en el Valle de Fornela; el valioso patrimonio de Los Ancares no te dejará indiferente.

Señales de una cultura castreña que perviven además de en los yacimientos arqueológicos como el de Chano, en sus pallozas y hórreos con cubierta vegetal de teito.

No puedes dejar de pasear por localidades como Burbia, Teixeira, Porcarizas o Suarbol en los que la arquitectura tradicional ha permitido conservar ese ambiente encantado de piedra pizarrosa y madera, y los declarados como Bien de Interés Cultural como la propia Villafranca del Bierzo, o Campo del Agua y Balouta, en un marco incomparable de altas montañas y mágicos bosques.

Castillos e Iglesias como las de Villafranca del Bierzo, o el Monasterio de San Andrés en Vega de Espinareda, son parte destacada también de una cultura medieval, que junto con el misticismo de algunas de sus romerías invaden Los Ancares en forma de Santuarios sitos en parajes insólitos como el de Fombasallá o el de Trascastro y enérgicos danzantes.

Los Ancares son además el esfuerzo y el trabajo de sus gentes, que asentadas en zonas aisladas aprendieron a subsistir aprovechando los recursos que el entorno les ofrecía. El agua, aporte de energía en sus pequeñas fábricas de luz o en los molinos harineros, o la madera en sus hornos de pan tradicional, sus fraguas y ferrerías, huellas de un patrimonio preindustrial que conquista un territorio de fuertes pero amables pueblos.